Xavier Martorell dimite salpicado por la red de espionaje de Método 3

Xavier Martorell presentó ayer la dimisión irrevocable de su cargo de director de Serveis Penitenciaris y se convierte en  la primera baja política del escándalo de espionaje articulado  presuntamente en torno a la agencia Método 3 y que es motivo de  varias investigaciones judiciales. Según ha podido saber La Vanguardia,  Martorell comunicó al conseller de Justicia, Germà Gordó, su renuncia alegando  motivos personales, pero también para evitar que su «relación comercial» con  Método 3, al menos durante su etapa en la empresa Provinen y el el FC Barcelona,  sea utilizada como arma política en contra del Govern de Artur Mas y enturbie el  funcionamiento del Departament de Justícia en un área tan sensible como las  prisiones.
Después de varios meses situado en el ojo del huracán, con la  publicación de numerosos correos y documentos que vinculan su figura con la  polémica agencia de detectives -cuyos responsables están imputados por grabar la  conversación de Alicia Sánchez-Camacho y la exnovia de Jordi Pujol Ferrusola en  el restaurante La Camarga-, Martorell ha tomado la decisión de  dejar el cargo tras comparecer la semana pasada en el Parlament y ofrecer su  versión de los hechos. En marzo ya dejó  su cargo como presidente de CDC en Sant Cugat del Vallès por la presión del  propio partido.
Martorell  aseguró en su comparecencia parlamentaria que nunca había encargado espiar a  políticos de su partido o de otras formaciones. Asimismo, puso especial énfasis  en subrayar que con sus diversos cargos en la administración -de 1996 a 2004 fue  director general de los Mossos d’Esquadra y en la anterior legislatura director  de Anàlisi i Prospectiva en la Conselleria de Presidència- siempre estuvo «al  servicio de mi país, asumiendo responsabilidades sensibles y complejas», y que  todas las decisiones que tomó fueron por encargo de algunos de sus respectivos  superiores. Un mensaje que algunos de los portavoces parlamentarios  interpretaron como un aviso para navegantes.
Las explicaciones de  Martorell, sin embargo, no convencieron a los grupos de la  oposición: todos reclamaron su renuncia o destitución al considerar que sus  «probados» contactos con Método 3 le incapacitaban para seguir al frente de un  cargo público tan sensible. Una petición que justificaron esgrimiendo la  publicación en los últimos meses de documentos de Método 3 que le vinculan  supuestamente con el encargo  del espionaje a una larga lista de políticos y deportistas, entre los que  destacan el expresidente de la Generalitat, José Montilla, la vicepresidenta,  Joana Ortega, el conseller Felip Puig, varios miembros de Unió, el presidente  del Barça, Sandro Rosell, así como exdirectivos, empleados y jugadores  azulgranas de los primeros equipos de fútbol y baloncesto, como Gerard Piqué,  Rafa Márquez y Ricky Rubio.
Martorell negó en el Parlament su  participación en los supuestos espionajes políticos que, según la documentación  interceptada por los investigadores fueron realizados por Método 3. No  obstante, guardó silencio respecto al FC Barcelona, agarrándose a la  confidencialidad con sus antiguas empresas para no dar detalles sobre los  motivos y las características de los trabajos. En cualquier caso, sostuvo que  ninguna de sus actuaciones vulneró la ley. Los correos electrónicos que poseen  los investigadores sí muestran cómo Método 3 trató de trabajar con la  Generalitat, CiU y la Associació Catalana de Municipis (ACM) aprovechando sus  contactos con Martorell, cuando este estaba en Presidència.
La renuncia  de Martorell a su cargo llega la víspera del pleno del Parlament en el que ICV  tenía previsto presentar una moción pidiendo la «destitución inmediata» del  director de prisiones, lo que podría ocasionar la primera gran derrota de CiU en  una votación parlamentaria a pesar de su acuerdo de legislatura con ERC.
Martorell sopesa ahora las varias ofertas de trabajo en  el sector privado y descarta trasladarse a vivir al extranjero, tal como se  había especulado.
Su presente, sin embargo, puede complicarse en los  juzgados. La  Fiscalía ha decidido investigar los encargos de Martorell a Método 3 y otras  agencias del sector cuando era responsable de la seguridad Barça, abriendo la  puerta a una posible imputación. Una decisión que tomó tras escuchar el jueves  la declaración de Joan Oliver, el director general del club en  la etapa de Laporta. Oliver declaró en condición de imputado, junto a Ferran  Soriano, y descargó todas las responsabilidades sobre los hombros de  Martorell.

Fuente: «La Vanguardia».

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