Una sentencia obliga a devolver el dinero de preferentes reconvertido en acciones

Si la entidad, en este caso Caixa Laietana, no ofreció  suficiente información sobre los riesgos del producto, el contrato de compra de obligaciones subordinadas es nulo. Así se expresa la sentencia  del titular del Juzgado de Primera Instancia 2 de Mataró, que declara la nulidad  del contrato de adquisición de deuda subordinada de Caixa Laietana y obliga a devolver los 33.000 euros que la anciana invirtió  siguiendo los consejos de la directora de su sucursal.

La juez considera que la venta de obligaciones subordinadas se llevó a cabo  incumpliendo la obligación proporcionar «información precisa, veraz, imparcial y  clara» sobre las características del producto y el riesgo de pérdida de valor –por mucho que se considerase improbable-. Por este motivo anula el contrato y,  en consecuencia, la posterior transformación en acciones, obligando a la entidad  a devolver el 100% del dinero invertido en deuda subordinada, los intereses  legales y hacerse cargo de las costas del procedimiento.

La resolución judicial, detalla con dureza que la cliente, una persona  jubilada, se vio obligada a aceptar el cambio de las participaciones por  acciones de Bankia, ante las amenazas de perder todos sus ahorros. La sentencia  desestima la pretensión de Bankia de subsanar a través del intercambio a  comercialización irregular que se pudiera haber realizado de deuda subordinada y  participaciones preferentes de Caixa Laietana.

Maquillar prácticas irregulares La sentencia, obtenida  por los abogados del Col·lectiu Ronda, adquiere gran valor jurídico ya que  contribuye a resolver una de las incógnitas sobre la situación de los clientes  de Caixa Laietana después de la absorción por parte de Bankia, como era la  consideración que el estamento judicial otorgaría al cambio de acciones. La  juez, finalmente, estima que el intercambio no era una opción a escoger, sino  que en la práctica, fue una verdadera obligación y, sobretodo, contrariamente a  lo defendido por Bankia, no se podía admitir que el cambio sirviera para  maquillar las posibles prácticas irregulares en la comercialización de  preferentes y deuda subordinada.

Más del 90% de las personas que adquirieron obligaciones subordinadas y  participaciones preferentes de Caixa Laietana, actualmente integrada en la  estructura de Bankia, se vieron obligadas a aceptar un cambio por acciones de la  entidad. Se les dijo que era la única forma de acceder a un producto con mayor  liquidez y, por tanto, poder recuperar sus ahorros atrapados. Sin embargo, a la  hora de la verdad, el intercambio por acciones se realizó fijando un precio  abusivo –con un mínimo de dos euros por acción- que se situaba muy por encima  del valor real de cotización de la acción. Además, como era de prever, el precio  de la acción no ha dejado de caer, provocando en los clientes de Caixa Laietana  afectados, a asistir impotentes al proceso por el cual sus ahorros se  transformaban en unas acciones con un exagerado precio de salida que nadie  quería adquirir y que, además, perdían valor cada día que pasaba, hasta situarse  en los mínimos actuales.

Fuente: «La Vanguardia».

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