Más de 35.000 familias perdieron su casa en el primer semestre del 2013

Más de 35.000 familias perdieron su vivienda en el primer semestre del año pasado por no poder afrontar el pago de su hipoteca, según los datos facilitados ayer por el Banco de España. Esta cifra supone una aceleración importante respecto a 2012, un año en el que durante sus doce meses fueron 44.745 familias las que perdieron su vivienda, y se produce pese a que a mediados de 2012 el Gobierno impulso un Código de Buenas Prácticas Bancarias, para que las entidades financieras redujeran las ejecuciones hipotecarias.

El Banco de España no facilitó los datos de las ejecuciones del primer semestre del 2012, por lo que la comparación es difícil, pero las 35.098 viviendas perdidas en el primer semestre suponen el 80% de las 44.745 que se perdieron durante todo 2012. Los datos del Banco de España, por tanto, corroboran el discurso de la PAH, que reiteradamente ha advertido que las ejecuciones hipotecarias lejos de reducirse se han acelerado. Por otro lado, de las 35.098 viviendas entregadas a la banca en los seis primeros meses de 2013, 28.170 (un 80%) eran la vivienda habitual de la familia.

Las cifras publicadas ayer por el supervisor proceden por primera vez de los registros de las entidades, y no de encuestas, y muestran que 15.531 familias optaron por entregar su vivienda a la banca al no poder pagar la hipoteca, sin necesidad de abrir un proceso judicial, aunque solo en 11.348 casos la entrega saldó la deuda (fue una dación en pago), mientras que en otros 4.183 casos las familias que perdieron su vivienda aceptaron asumir una deuda pendiente con el banco.

La mayoría de las familias que perdieron su vivienda, sin embargo, lo hicieron tras recibir una sentencia judicial. Los datos del supervisor bancario muestran que 19.567 familias tuvieron que entregar su casa por orden del juez. Cuando los funcionarios del juzgado acudieron a tomar posesión de la vivienda, en 18.256 casos las encontraron vacías, mientras que en 1.311 ocasiones la comisión judicial encontró personas viviendo en el inmueble. Respecto a 2012 se advierte de nuevo una aceleración: durante los doce meses de aquel año los jueces obligaron a 23.774 familias a entregar su vivienda.

Según los datos del banco emisor, sin embargo, las familias parecen haber asumido más la inevitabilidad del desahucio tras la sentencia judicial: en todo 2012 los funcionarios encontraron la vivienda ocupada en 3.234 ocasiones. Y también ha bajado el número de casos en que ha sido necesaria la intervención de la policía para desalojar la vivienda: en el primer semestre del 2013 sucedió en 88 ocasiones, frente a los 346 desalojos con intervención de las fuerzas del orden que se produjeron en todo 2012.

El supervisor bancario, sin embargo, recordó que las hipotecas impagadas que ejecutó la banca en el primer semestre del 2013 fueron solo el 0,54% de las 6,56 millones de viviendas hipotecadas en todo el estado. Y aún menos, el 0,47%, en el caso de las viviendas habituales.

Fuente: “La Vanguardia”.

Deja un comentario