Las víctimas del accidente de Spanair llevan el caso al Parlamento Europeo

El documental ‘JK5022: Una cadena de errores’ sobre la tragedia del accidente de Spanair ocurrido el 20 de agosto de 2008 se proyectará mañana en el Parlamento Europeo a instancias de la Asociación de Afectados por el Vuelo JK5022.

El colectivo ha señalado en un comunicado que quienes tienen en sus manos legislar sobre la seguridad aérea deber “conocer y acercarse a la cara de una tragedia aérea, la más grave de los últimos 30 años en España, para que no se olviden de las consecuencias que puede suponer ése peligroso camino”.

La proyección se realizará poco después a que el Tribunal Constitucional haya rechazado amparar a las víctimas por vulneración de sus derechos fundamentales.

Este documental, dedicado a la memoria de los fallecidos, muestra el dolor de las familias y expone la cadena de errores que ocasionó la tragedia, estando el primer eslabón “en los más altos niveles de decisión de la Administración”, según Pilar Vera, presidente de la asociación.

Los errores que se exponen empiezan, según la cinta, desde el fallo de los pilotos por no configurar de forma correcta la aeronave al no desplegar los flaps y slats –alerones que permiten que el avión tome altura–, pasando por el error de los mecánicos por no consultar el manual de mantenimiento de la compañía, hasta llegar a las deficiencias en los sistemas de inspección de Aviación Civil y la descoordinación de los equipos de emergencia.

El documental, de 75 minutos, recorre la investigación realizada por la asociación de afectados y muestra el estremecedor relato de las familias de los fallecidos y de los supervivientes.

“Fue un gran error no de una persona, sino de muchas. Si no hubiera sido así, esto no habría pasado”, clama una de las primeras víctimas en hablar.

Las víctimas cargan contra el informe oficial elaborado por la Comisión de Investigación de Accidentes e Incidentes de Aviación Civil (CIAIAC) y denuncian que “ocultó toda la verdad” en sus 308 páginas al centrarse sólo en “el error humano” y obviar fallos de seguridad en el sector aéreo español.

Los afectados cargan también contra el fabricante del MD-82, Boeing, por no incorporar un sistema de duplicidad de alarmas ante tragedias como la ocurrida en Detroit el 17 de agosto de 1987, así como contra la Administración por las deficiencias en la inspección, puesto la licencia del avión siniestrado en Barajas se había prorrogado sin ser revisado.

Fuente: “La Vanguardia”.

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