La Fiscalía pide 81 años para el autor del triple crimen de la calle Sardenya de Barcelona

La Fiscalía ha pedido 81 años de prisión para Alejandro C., acusado del triple crimen ocurrido en enero  del año pasado en un piso del barrio La Sagrada Familia de Barcelona, donde murieron asesinados dos ancianos y su nieta de  16 años.

En su escrito de acusación provisional, el ministerio público acusa al  procesado de tres delitos de asesinato, robo y violencia psíquica, al considerar  que también maltrató psicológicamente a su expareja, hija del matrimonio de  ancianos asesinado y tía de la menor.

El crimen ocurrió el 27 de enero del año pasado, cuando los Mossos d’Esquadra  hallaron en el piso del número 287 de la calle Sardenya de Barcelona, en el  barrio de la Sagrada Familia, los cadáveres de un matrimonio de ancianos y de su  nieta, en un caso que sorprendió a los agentes por la brutalidad de las  agresiones sufridas por las víctimas.

En sus conclusiones provisionales, el ministerio público apunta que el  acusado planificó el asesinato de sus exsuegros y la sobrina de su expareja,  despechado porque la mujer, con quien había mantenido una relación sentimental  durante años, no accedía a volver con él pese a su insistencia.

De hecho, desde que en junio de 2011 rompieran su relación, añade la fiscal,  el procesado sometió a su expareja Mónica C. a «seguimientos y acoso  psicológico, controlándole correspondencia y facturas telefónicas», instalando  dispositivos de seguimiento en su coche y enviándole mensajes amenazadores.

A pesar de ese acoso, por el que la Fiscalía acusa a Alejandro C. de un  delito de violencia psíquica habitual, el procesado no consiguió que Mónica C.  volviera con él, «lo que provocó que planificara los dramáticos hechos» que  desencadenaron en el triple crimen, añade el ministerio público.

La mañana del 27 de enero de 2012, según mantiene la fiscal, el procesado  acudió provisto de una maza al piso de sus exsuegros, que residían con su nieta  de 16 años y con su hija Mónica C., en el momento del crimen ausente de la  vivienda porque estaba trabajando.

Con una maza o instrumento similar, el acusado golpeó a las tres víctimas  hasta acabar con sus vidas de una forma que, para la fiscal, «les ocasionó un  gran sufrimiento, a consecuencia del número de lesiones que les produjo, las  zonas en que infligió su ataque brutal, así como la innecesariedad de algunas de  ellas para causarles la muerte (…)».

«En esa dinámica de violencia», argumenta el ministerio público, el procesado  se apoderó de un teléfono móvil Blackberry propiedad de la menor, así como de un  ordenador portátil y una tablet, motivo por el que la Fiscalía le pide también  cinco años de prisión por un delito de robo con violencia e intimidación.

A parecer del ministerio público, el procesado debería indemnizar con 300.000  euros en total a las dos hijas del matrimonio fallecido -la madre de la menor y  la ex del acusado-, así como con 30.000 a cada uno de los hermanos de la anciana  asesinada y con 20.000 a la hermanastra de la joven muerta.

Además, la fiscal pide que el acusado, que será juzgado por un jurado  popular, indemnice con otros 20.000 euros a Mónica C. por las secuelas que le ha  provocado con su acoso psicológico: un bloqueo emocional con estrés  postraumático crónico que ha derivado en sentimientos depresivos y miedos  múltiples.

El acusado, que en su primera comparecencia ante el juez instructor se negó a  declarar, en una posterior declaración trató de incriminar a su expareja en el  triple crimen.

Fuente: «La Vanguardia».

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