La CNMV lista las malas prácticas de Caja Madrid al vender preferentes

La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) pidió en mayo de 2010 a Caja Madrid que modificara los test de idoneidad y conveniencia que realizaba a los clientes a los que vendía preferentes y que, pese a la complejidad de este producto, arrojaban un “alto grado de resultados positivos”.

“Es difícil que este instrumento resulte conveniente conforme al test de conveniencia para una mayoría de los inversores”, aseguraba la CNMV en un escrito dirigido en esas fechas al director de Cumplimiento Normativo de la caja, en el que se subrayaba que las preferentes “son un instrumento financiero complejo, cuya naturaleza y riesgos son de difícil comprensión”.

A pesar de ello, muchos clientes de la entidad “superaban” los test, en los que el supervisor bursátil observó varios defectos:

1.- que se interrogara por el conocimiento de la familia “renta fija” en general y no del producto específico,

2.- que no se indagara sobre el volumen de transacciones de ese tipo hechas con anterioridad o que no se preguntara por el nivel de estudios o profesión del comprador.

“El alto grado de resultados positivos en la evaluación de la conveniencia de esta emisión -el escrito se refiere a la de 2009- se explicaría por los defectos anteriormente expuestos y por la metodología de puntuación utilizada”.

La CNMV consideraba también que la conveniencia no podía tener carácter indefinido, alegando que “el resultado de un test positivo puede perder validez con el paso del tiempo si el cliente no ha operado en participaciones preferentes en un periodo prolongado de tiempo”.

Sobre el test de idoneidad, el supervisor observaba deficiencias en la asignación de los “perfiles de inversión” y no consideraba adecuado que se anotara como “moderado” el de los clientes que se decían “muy conservadores” o que declaraban que iban a tener necesidades de liquidez “en el horizonte temporal cercano”.

También se solicitó a Caja Madrid que modificara su Manual de Comercialización, al entender que su redacción podía ser interpretada “incorrectamente” por los empleados de la entidad y les animaba a incitar a “contratar instrumentos financieros en el ámbito de la evaluación de la conveniencia cuando saben de antemano que el test de idoneidad es negativo”.

Por último, la CNMV advertía de que la caja no había tenido en cuenta todos los riesgos de la emisión, cuyo folleto informativo fue firmado por el presidente de Caja Madrid Finance Preferred, Carlos Stilianopoulos, una de las personas contra las que se dirigen las querellas por la comercialización de preferentes que el juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu ha admitido a trámite.

Sin embargo, tanto la Fiscalía como Bankia -en la que acabó integrada Caja Madrid- han recurrido la decisión del magistrado, por lo que será la sala de lo penal de ese tribunal la que en las próximas semanas decida si da o no luz verde a la investigación por la vía penal de la venta de esos productos.

Fuente: “La Vanguardia”.

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