Gómez de Liaño anuncia que asume la defensa de Bárcenas y su mujer Rosalía Iglesias

El abogado y exjuez  de la Audiencia Nacional, Javier Gómez de Liaño, ha asumido  la defensa del extesorero del PP Luis Bárcenas, después de que los letrados Miguel Bajo y Alfonso Trallero  hayan renunciado a representarle por sus «discrepancias profesionales» con él.  Gómez de Liaño ha acudido esta tarde a la cárcel de Soto del Real para  entrevistarse con Bárcenas, que permanece en prisión incondicional desde el  pasado 27 de junio, y a la salida ha afirmado a los periodistas que ha aceptado  defender al extesorero del PP.

La mujer de Gómez de Liaño, la abogada y exfiscal María Dolores Márquez de  Prado, asumirá la defensa de la mujer de Bárcenas, Rosalía Iglesias. «Que  nadie vea por parte de estos abogados que esto es una acción pública o una  estrategia de atacar a un gobierno. Eso no ha estado nunca en mi ánimo», ha  dicho el letrado, quien ha afirmado que nunca le han gustado «los tribunales de  tumulto».

Gómez de Liaño ha acudido esta tarde a la cárcel de Soto del Real para  entrevistarse con Bárcenas, que permanece en prisión incondicional desde el  pasado 27 de junio, después de que los letrados Miguel Bajo y Alfonso Trallero  hayan renunciado a representarle por sus «discrepancias profesionales» con él.  «He estado con el señor Bárcenas y me ha pedido que le defienda. Después de este  primer encuentro he asumido la defensa del señor Bárcenas y la señora Márquez de  Prado lo hará de Rosalía de Castro», ha explicado Gómez de Liaño a la salida de  la cárcel.

El nuevo letrado del extesorero del PP ha dicho que el asunto Gürtel y  Bárcenas es de «enorme complejidad jurídica» y ha añadido «que la política  cuando se entrevera con la justicia produce un pésimo producto». Gómez de Liaño,  que fue juez de la Audiencia Nacional, ha asegurado que tiene tiempo suficiente  para preparar la defensa del extesorero de cara a su declaración el próximo  lunes sobre los originales de los llamados «papeles de Bárcenas» entregados por  el director de El Mundo y ha comentado que no encuentra razones para  aplazarla. «Un abogado no defiende a un partido, ni está pendiente ni le  preocupa unas siglas políticas y eso, lo que nos ofrece, es mucha  independencia», ha comentado el nuevo letrado del extesorero del PP.

Gómez de Liaño ha querido dejar bien claro que ha recibido el encargo  específico de asumir la defensa de Bárcenas. «Mi despacho no se ofrece a nadie;  acude a quien le llama», ha asegurado. Preguntado sobre los originales de  los llamados «papeles de Barcenas» que ha publicado El Mundo, el letrado ha  dicho que le gustaría responder a esta cuestión, y que sabría hacerlo, pero que  no debía porque a partir de su salida del centro penitenciario «está bajo  secreto profesional».

Sobre si Bárcenas va a hacer caer al Gobierno, Gómez de Liaño ha contestado  que quien le conoce un poco sabe que tiene la teoría de que el proceso de  defensa es muy sencillo porque la Justicia no puede ser «ni un campo de batalla,  ni un duelo al sol, ni puede hablarse de extorsiones, amenazas o chantajes».

En este sentido, ha asegurado que su defensa será «sosegada» y que tiene que  discurrir por cauces «de mesura y equilibrio». «Vamos a hacer las cosas con  tranquilidad, sin estridencias, con mucha calma», ha añadido. Preguntado  sobre si Bárcenas le ha confesado tener recibís sobre el dinero que  supuestamente entregaba a cargos del PP, el abogado ha respondido que no puede  contar lo que el extesorero le ha referido.

Gómez de Liaño llegó a la cárcel acompañado de Marquez de Prado a las 18.10  horas y abandonó el centro penitenciario a las 19:50 horas. A su salida atendió  durante siete minutos a los medios de comunicación que le esperaban. En  junio de 1998 el Tribunal Supremo condenó a Javier Gómez de Liaño a 15 años de  inhabilitación por un delito continuado de prevaricación durante la instrucción  del «caso Sogecable», cuando era juez de la Audiencia Nacional.

Pero año y medio después, el 1 de diciembre de 2000, el Gobierno le indultó,  cuando concedió 1.443 indultos, en la mayor medida de gracia concedida por un  Gobierno desde que se aprobó la Constitución de 1978. María Dolores Márquez  de Prado fue fiscal de la Audiencia Nacional y después fiscal de sala del  Tribunal Supremo, actividad que abandonó para el ejercicio de la abogacía junto  a su marido.

Fuente: «La Vanguardia».

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