El Notariado replica a Hacienda y admite un solo error humano en el caso de la Infanta

El Consejo General del Notariado ha replicado hoy al  Ministerio de Hacienda que solo cometieron un error en la  información dada sobre la infanta  Cristina, ya que en ninguna de las trece  fincas que se le atribuyeron figuraba «como propietaria o titular de derecho  alguno».
La Agencia Tributaria sólo ha admitido dos errores propios en la  atribución de la venta de trece fincas por parte de la infanta Cristina entre  los años 2005 y 2006, y ha  achacado los otros once errores a la información recibida de notarios y  registradores.

La información incluida en las cuatro escrituras que ellos tramitaron y que  tiene en su poder el juez del Caso Nóos, José Castro, es correcta y no se  atribuye la propiedad a la Infanta, precisan. Uno de los errores se encuentra en  la ficha electrónica de una escritura de manifestación y aceptación de herencia  en la que el número 00000014 (que es el del DNI de Cristina de Borbón) se  incluyó por el oficial, sin letra, en un campo como NIF del fallecido, han  aclarado fuentes del Notariado a Europa Press.

En otras dos fichas relativas a otras tantas propiedades de las que se  Informó a Hacienda «en ningún momento se indicó que dicho número correspondiera  a un NIF, puesto que se incluyó en un campo denominado ‘otros’., según explican  los notarios, que añaden que «estos errores son atribuibles a causas humanas o  informáticas en el proceso de volcado de los datos».

Mediante este comunicado, el Consejo del Notariado responde a las  explicaciones dadas ayer por el Ministerio de Hacienda, que dijo que de las  trece operaciones atribuidas a la infanta Cristina en 2005 y 2006 once casos se  deben a un error de notarios y registradores, mientras que en los otros fueron  debidos a un fallo de la propia Agencia Tributaria. «En once casos fue  consecuencia de que la información recibida por la Agencia Tributaria con origen  en Notarios y Registradores figuraba erróneamente atribuida al DNI 14 sin letra  de control», asegura Hacienda, que añade que «esto provocó la imputación al  único DNI 14 que figuraba en la base de datos», que era el de la infanta  Cristina.

En su comunicado de este miércoles, los notarios aclaran que las cuatro  escrituras públicas de 2005 y de 2006 -una compraventa y tres de aceptación y  manifestación de herencias- en las que figuran las 13 fincas objeto de la  investigación en curso por el Juzgado de Instrucción 3 de Palma de Mallorca no  contienen ningún error y cumplen con todo lo establecido por la legalidad  vigente.

«No figura la Infanta como titular»

«En ninguna de ellas figura la Infanta Doña Cristina como propietaria o  titular de derecho alguno, como se le comunicó al juez instructor el 18 de junio  -añaden-. No se ha producido por tanto inseguridad jurídica.» Desde que se tuvo  conocimiento por los medios de comunicación de la existencia de una  investigación en curso por el Juzgado de Instrucción 3 de Palma de Mallorca  sobre 13 propiedades recogidas en cuatro escrituras públicas, el Órgano de  Colaboración Tributaria (OCT) del Notariado inició una investigación para  detectar si se había producido algún error en 2005-2006 en el volcado desde  cuatro notarías de los datos de esas escrituras públicas en el índice único  electrónico y en el posterior envío de las fichas electrónicas a las  Administraciones correspondientes.

Tras dicha investigación, el OCT ha detectado que en los datos remitidos  relativos a la escritura de compraventa no ha existido ningún error, aunque sí  deben precisar lo ocurrido con los datos electrónicos que rellenan los oficiales  de las notarias, según han explicado.

Las fichas electrónicas vinculadas a este asunto proceden de tres escrituras  de manifestación y aceptación de herencia, en las que la ley no impone al  notario la obligación de solicitar e incluir el NIF del fallecido en la  redacción de la escritura pública, dato que por el contrario sí se exige para la  confección de la ficha electrónica. Pues bien, en una de las fichas el número  00000014 se incluyó, sin letra, en un campo como NIF del fallecido. En cambio,  en las otras dos fichas en ningún momento se indicó que dicho número  correspondiera a un NIF, puesto que se incluyó en un campo denominado  «otros».

Estos errores son atribuibles a causas humanas o informáticas en el proceso  de volcado de los datos. El resto de los datos (incluidos el nombre y los  apellidos de las personas otorgantes) contenidos en estas tres fichas  electrónicas son correctos, debiéndose destacar que en la escritura más simple  de las citadas se debieron rellenar más de cien campos distintos . Dichas fichas  se remitieron por los órganos notariales a las CC.AA. correspondientes y al  Catastro, únicos destinatarios legales de la información en aquel momento,  añaden.

Toque a Hacienda

Finalmente, el Consejo General del Notariado puntualiza que siempre ha  mantenido una estrecha colaboración con las administraciones tributarias por lo  que, en este caso, habría bastado con consultar el contenido íntegro de estas  tres fichas electrónicas o solicitar al Órgano de Colaboración Tributaria del  Notariado la copia de esas tres escrituras de aceptación y manifestación de  herencia para comprobar que se trataba de un error material.

Por otro lado, y en relación con la información electrónica que los notarios  facilitan, según establece la ley, los notarios explican que tienen que cumplir  numerosos deberes de información con las Administraciones Públicas en el ámbito  estatal, autonómico y local.

 Fuente. «La Vanguardia».

Deja un comentario