El juez fija los 22 puntos claves del caso Ruth y José

El magistrado-presidente del Tribunal del Jurado del caso  Bretón, Pedro Vela, ha fijado 22 puntos clave sobre los que se juzgará a José  Bretón, el padre que supuestamente asesinó a sus hijos,  Ruth y José, el 8 de octubre de 2011 en Córdoba, en un  juicio que comenzará el 17 de junio con la selección de los  nueve miembros del jurado entre los 36 candidatos ya sorteados y al día  siguiente, el martes 18 de junio, declarará en la sala el progenitor de los  niños.

Según recoge el auto de hechos justiciables, que ha adelantado el  Diario  Córdoba, en el juicio se deberá dilucidar si el acusado  «ideó dar muerte a sus hijos como venganza hacia su mujer»; si camino de la  finca de Las Quemadillas suministró tranquilizantes a los pequeños «para  facilitar su adormecimiento total y/o su muerte»; si prendió una hoguera y  colocó en ella a sus hijos, alcanzando la pira temperaturas de hasta 1.200  grados centígrados «logrando un efecto similar a un horno crematorio», quedando  «únicamente unos restos óseos», o si finalmente acudió a la Ciudad de los Niños  para denunciar la pérdida de los pequeños, «pese a conocer perfectamente que no  había existido tal desaparición en el parque, sino que él había dado muerte  previamente a sus hijos».

Los primeros hechos justiciables versan sobre lo que pudo ser el  desencadenante: la ruptura de José Bretón y su entonces esposa, Ruth Ortiz. Así  fija para el debate si desde el verano de 2011 las relaciones se habían  deteriorado «debido al carácter estricto y poco afectuoso» de él. Si a  consecuencia de ello, el 15 de septiembre, Ruth Ortiz comunicó a Bretón sus  intenciones de separarse, ante lo que el acusado «mostró gran enfado». Si ya  rota la convivencia y establecido un acuerdo para tener los niños en fines de  semana alternos, cada vez que Bretón coincidía con amigos o familiares mostraba  «el enfado con ella por tomar la decisión de poner fin al matrimonio».

Entre otro de los puntos de debate señala si en ese contexto de ruptura  matrimonial «el acusado ideó dar muerte a sus hijos como venganza hacia su  mujer», decidiendo que el lugar más adecuado sería la finca. Si con la finalidad  de «elaborar su plan y asegurar su perfecta ejecución» realizó una serie de  preparativos entre el 15 de septiembre y el 7 de octubre consistentes en hacer  acopio de leña de olivo en la parcela; adquirir combustible en grandes  cantidades –unos 271 litros– en una gasolinera de Huelva y, entre otras cosas,  acudir a la consulta de un psiquiatra, con intención de que le recetara unos  tranquilizantes «con los cuales pudiera facilitar el completo adormecimiento y/o  la muerte de los niños».

Un horno crematorio

Tras hacer un recorrido por las horas previas a la llegada a la finca el 8 de  octubre –se debatirá si ideó una coartada quedando con sus hermanos en la  Ciudad de los Niños; si por la mañana acudió a la finca para asegurarse que nada  impediría su plan o si de vuelta hizo creer a su familia que iba con los niños a  comer con unos amigos–, los hechos justiciables se adentran en lo que pudo  ocurrir en la finca.

Así, uno de ellos versa sobre si Bretón, camino de la finca, le suministró a  los niños los tranquilizantes y si, tras llamar dos veces a su esposa una vez en  la finca y no conseguir hablar con ella, «decidió seguir con su propósito  criminal».

El punto 16, uno de los clave, propone «si acto seguido, el acusado, conforme  a lo que ya tenía previsto y meditado, prevaliéndose de su condición de padre y  de su mayor fortaleza física, confianza y autoridad acabó con la vida de sus  hijos Ruth y José Bretón Ortiz, de manera no determinada, y prendió una  hoguera». Si la avivó rápidamente, prosigue, gracias al acopio de leña de olivo  y gasoil y en ella colocó los cuerpos de sus hijos junto con una mesa metálica  haciendo que la pira alcanzara temperaturas de hasta 1.200 grados centígrados,  «logrando un efecto un horno crematorio». Y si ante la magnitud de la  temperatura, «las partes blandas del cuerpo de los niños desaparecieron  rápidamente, quedando únicamente unos restos óseos».

Además, el auto propone como otros hechos sobre los que se va a juzgar a  Bretón si este permaneció junto a la hoguera hasta las 17,30 horas, en que se  marchó de la finca, «alimentándola de combustible para mantener la temperatura  que permitiera la total calcinación y desaparición de los cuerpos de sus hijos  Ruth y José».

Si el acusado, «una vez asegurado de que los cuerpos habían quedado  calcinados», salió con su vehículo por la entrada principal de la finca, arrojó  en dos contenedores cercanos «tres bolsas de basura con los pantalones de  trabajo que llevaba puestos para ejecutar su macabro plan, así como otros  efectos que le pudieran incriminar, y dio la vuelta con el coche, haciendo una  maniobra inhabitual con la finalidad de eludir la grabación de unas cámaras de  seguridad cercanas, cuya ubicación conocía».

Igualmente, se juzgará si una vez en el entorno de la Ciudad de los Niños  llamó a sus hermanos y padres para hacerles creer que estaba en el parque con  los niños y, cuando consideró que había pasado un tiempo suficiente para hacer  creíble la desaparición, volvió a llamar a su hermano Rafael diciéndole que  había perdido a los niños.

Denuncia falsa y gastos de la búsqueda

Asimismo, el auto plantea si sobre las 18,41 horas el acusado llamó al  teléfono de emergencias del 112 comunicando la desaparición de sus hijos  provocando la intervención de la Policía, acudiendo ya sobre las 20,43 horas a  la Comisaría de Policía Nacional para presentar denuncia por la desaparición,  «pese a conocer perfectamente que no había existido la desaparición en el  parque, sino que él había dado muerte previamente a sus mencionados hijos».

Además, entre los hechos justiciables se incluye el debate sobre si las  investigaciones realizadas a consecuencia de la denuncia hecha por el acusado  han tenido un coste para el Ministerio del Interior de 137.335,65 euros, para la  empresa Cóndor Georadar de 5.500 euros y para el Ayuntamiento de Córdoba de  22.567 euros, cantidades por las que Fiscalía pide que Bretón los indemnice.  Entretanto, el auto recuerda que para el Ministerio Público y la acusación  particular, ejercida por la madre de los niños, Ruth Ortiz, los hechos son  constitutivos de dos delitos de asesinato con la agravante de parentesco, así  como de un delito de simulación de delito, mientras que para la defensa Bretón  no tuvo intervención y solicita su libre absolución.

Declaraciones en el juicio

Cabe destacar que un total de 98 testigos y 46 peritos declararán en las  sesiones que comienzan el lunes 17 de junio, y el martes 18 de junio declarará  Bretón. Mientras, el día 19 lo hará la madre de los niños; la familia de Bretón,  el 21 de junio; el 24 de junio comparecerán varios policías y el 25 es el turno  del comisario Serafín Castro, que ha dirigido la investigación, según detalla  Diario Córdoba, entre otras declaraciones como la de Juan David López,  primo político de Ruth Ortiz que visitó a Bretón en la cárcel, y la perito de la  Policía Científica Josefina Lamas, programada para el 3 de julio, día en el que  también está previsto que expliquen sus informes el forense Francisco Etxeberría  y el antropólogo José María Bermúdez de Castro.

El 5 de julio está reservado al visionado y audición de diligencias y  conclusiones. Tres días después las partes presentarán sus informes. A partir de  ese momento el jurado se retirará para deliberar y después se hará público el  objeto del veredicto. La sentencia la dictará el magistrado presidente, Pedro  Vela.

Fuente: «La Vanguardia».

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