El Gobierno dejará de pagar 33.000 millones a los pensionistas con la reforma

La reforma de las pensiones propuesta por el  Gobierno permitirá ahorrar a la Seguridad Social cerca de  33.000 millones de euros en los próximos nueve años como  consecuencia de la aplicación del nuevo índice de revalorización que desligará  la subida de las pensiones de la evolución del IPC.

Según consta en la memoria que analiza el impacto de la reforma, a la que ha  tenido acceso Efe, la aplicación del nuevo índice de revalorización de  pensiones permitirá un ahorro estimado de 809,6 millones en 2014,  primer año de su aplicación.

Esa cifra irá aumentando progresivamente hasta estabilizarse en el entorno de  los 5.000 millones anuales en el periodo 2019-2022.

En declaraciones a Efe, el secretario de Estado de la Seguridad Social, Tomás  Burgos, ha explicado que ese ahorro no supone en ningún caso un recorte de las  pensiones, ya que la fórmula de revalorización lo que hace es ordenar el  crecimiento de las prestaciones futuras «para que no se desboque» y para que  esté «mucho más ajustado a la realidad económica del país».

La memoria explica que desde hace más de una década la evolución de la  pensión media ha sido superior a la del IPC o el salario medio por trabajador,  independientemente de la coyuntura económica.

Burgos ha recordado que entre 2012, 2013 y 2014 el sistema de la Seguridad  Social habrá acumulado un déficit de alrededor de 35.000 millones, lo que  requiere necesariamente adecuar la ganancia de las pensiones a esa  situación.

Eso no quiere decir que se recorte o se pongan restricciones, ha recalcado  Burgos, quien ha destacado que al aplicar el nuevo índice de revalorización a  las pensiones de los últimos quince años el resultado demuestra que la subida es  siempre superior al IPC en un contexto de normalidad económica.

De acuerdo con ese ejercicio, sólo en los años 2011 y 2012 las pensiones  habrían subido el mínimo del 0,25 %.

El anteproyecto de ley establece que el índice de revalorización se  determinará anualmente teniendo en cuenta un conjunto de parámetros que  incluyen, entre otros, la inflación, el número de cotizantes, las bases medias  de cotización y los ingresos y gastos del sistema durante 11 años.

La memoria pone como ejemplo que para el cálculo del índice en 2014 hay que  tener en cuenta los ingresos y gastos de los últimos cinco años, los de 2013 y  los previstos para los cinco años siguientes (2014-2018).

En cualquier caso, el resultado de la fórmula nunca podrá dar lugar a un  incremento anual inferior al 0,25 % ni superior a la subida del IPC más el 0,25  %.

El factor  de sostenibilidad, que adaptará cada cinco años el cálculo de la pensión  inicial a la evolución de la esperanza de vida, comenzará a aplicarse en 2019,  de tal forma que el ahorro a la Seguridad Social no se notará hasta 2030.

Para ese año la memoria cifra el ahorro al sistema en el 0,1 % del PIB  (alrededor de 1.000 millones), en tanto que lo eleva al 0,4 % del PIB en 2040 y  al 0,6 % del PIB en 2050.

Burgos ha explicado que el efecto del factor de sostenibilidad sobre cada  pensión individual será «muy pequeño», de tal forma que las pensiones iniciales  seguirán siendo muy parecidas aunque la esperanza de vida del pensionista sea  mayor.

En este sentido, ha recalcado que aunque el ajuste sea mínimo, al  multiplicarse por millones de pensionistas y durante periodos largos de tiempo  el ahorro para el sistema y su sostenibilidad será considerable.

Fuente: «La Vanguardia».

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