Draghi rechaza eliminar los billetes de 500 para luchar contra el fraude

El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, quiere dar por zanjadas las propuestas de eliminar los billetes de 500 euros para luchar contra el fraude fiscal y el blanqueo de dinero. Draghi admite que los billetes pueden usarse con fines ilícitos, pero concluye que eliminarlos probablemente no reduciría el fraude ni las actividades criminales y, en cambio, tendría costes económicos significativos.

Esa es la respuesta que ha dado Draghi a una pregunta formulada por un grupo de 11 eurodiputados socialistas, entre ellos Juan Fernando López Aguilar, Enrique Guerrero, Alejandro Cercas, Miguel Martínez, Sergio Gutiérrez y Antolín Sánchez Presedo. Los eurodiputados preguntaron a Draghi sobre la posible retirada de los billetes de 500 poco después de que el líder socialista, Alfredo Pérez Rubalcaba, lanzase esa propuesta y de que el vicepresidente del BCE, Vítor Constâncio, señalase en abril pasado en el Comité de Asuntos Económicos del Parlamento Europeo, que era “algo que vale la pena discutir”. “No es algo que la gente use muy habitualmente y no es demasiado evidente la necesidad de su existencia para el sistema de pagos”, dijo entonces.

Eliminar los billetes de 500 tendría costos significativos, según el presidente del BCE

Para Draghi, sin embargo, no hay discusión que valga. “Los billetes de alta denominación en euros cumplen un papel para el público, principalmente como depósito de valor, pero también como medio de pago y último recurso como refugio de activos, tanto dentro como fuera de la zona euro”, concluye Draghi en su carta.

El presidente del BCE recuerda que antes de la implantación de los billetes en euros, en enero de 2002, seis de los países de la zona euro (Austria, Bélgica, Alemania, Italia, Luxemburgo y Holanda) tenían billetes nacionales con un valor entre 200 y 500 euros.

Draghi explica que a finales del primer semestre la porción de billetes de 200 y 500 era el 5% del total con el 36% del valor, en línea con lo que ocurría en esos países con billetes de alta denominación. Más aún, Draghi hace una comparación con EE UU y señala que la suma de los billetes de 100, 200 y 500 euros supone el 55% del valor de los billetes en euros en circulación, mientras que en EE UU la porción de los billetes de 100 dólares representa el 77% del total.

El BCE considera que la disponibilidad de billetes de alta denominación junto con el nivel de bajos tipos de interés y de inflación en momentos de turbulencias económicas han acentuado su papel como depósito de valor. Draghi señala que los estudios del BCE indican que solo en torno al 15% de los billetes de alta denominación se usa para transacciones. Si además parte de ellas son plenamente legales, queda una porción pequeña del total que se usa en actividades criminales. “Tampoco parece probable que retirar los billetes de 500 euros de la circulación contribuya a reducir esas actividades”, añade.

Draghi cree que hay pruebas de que los billetes de 500 cumplen un importante papel para facilitar efectivo en tiempos de gran incertidumbre. Y desvela un ejemplo. Tras la caída de Lehman Brothers, entre finales de septiembre y finales de octubre hubo una demanda adicional de billetes de 35.000 millones de euros. Y añade que dos tercios de esa demanda (unos 23.000 millones) fue demanda de billetes de 500, gran parte de la cual venía del exterior. El fenómeno de los billetes de 500 como refugio se ha repetido en otros episodios posteriores de incertidumbre, explica.

Fuente: “El País”.

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