Detienen a seis personas por el asalto a la delegación de la Generalitat en Madrid

El Ministerio de Interior ha anunciado durante la madrugada de este jueves la  detención de seis personas por el asalto  violento que una quincena de ultras protagonizaron  en la Diada en la delegación del Govern de la Generalitat en  Madrid.

Las seis personas detenidas por la Policía Nacional por su presunta relación  con los altercados provocados en el centro Blanquerna -la sede cultural de  Catalunya en Madrid-, son cinco hombres y una mujer, de edades comprendidas  entre los 23 y los 56 años.

Según un portavoz del Cuerpo Nacional de Policía a Europa Press, los seis  detenidos han sido trasladados a las dependencias de la Brigada Provincial de  Información, donde se siguen las gestiones pertinentes para el total  esclarecimiento de los hechos. Todos son miembros de grupos de extrema derecha  como Democracia Nacional y Falange Española.

Las detenciones se produjeron una vez la policía estudió las  imágenes del altercado y ha tomado declaración a algunas de las personas que  asistieron al acto institucional. La operación policial continúa  abierta.

El asalto al Centre Cultural Blanquerna causó cinco heridos leves -entre los  que había una niña de cuatro años- por el efecto del gas de pimienta que  lanzaron los extremistas, y varias contusiones.

El delegado del Govern en Madrid en Madrid, Josep Maria Bosch, ha presentado  denuncia este jueves ante la policía por los altercados. Según han informado  fuentes de la Delegación del Govern en Madrid, la denuncia la presentó la noche  del miércoles el delegado, acompañado del diputado de CiU en el Congreso Josep  Sánchez Llibre.

El Govern revisará las medidas de seguridad de su sede en  Madrid

El conseller de Interior de la Generalitat, Ramon Espadaler, ha asegurado  este jueves que se revisará los protocolos de seguridad en la sede cultural del  Govern en Madrid -el Centre Blanquerna- tras el ataque durante la celebración de  un acto institucional por la Diada.

En declaraciones a Catalunya Ràdio, ha explicado que el delegado del Govern  ya ha presentado denuncia por los hechos y que si hubieran habido indicios de  que algo similar podría pasar se hubieran tomado las medidas pertinentes ya que  en la sede solo había la vigilancia ordinaria. Espadaler ha condenado los  hechos, los ha atribuido a una «grupúsculo absolutamente marginal» y ha esperado  que la labor policial dé resultados para que una vez solucionado el incidente se  puedan revisar las medidas a tomar en la delegación.

El asalto

En el asalto a la celebración de la Diada en Madrid, cinco asistentes  resultaron heridos leves, entre los que había diputados. También se destrozó  mobiliario urbano mientras los ultras gritaban: «No nos engañan, Catalunya es  España».

Durante el incidente los asaltantes mantuvieron un forcejeo con un cámara de  televisión y con el diputado de CiU Josep Sánchez Llibre, y al abandonar el  centro cultural arrojaron un bote de gas.

Según ha podido comprobar Efe, los radicales entraron por la puerta principal  del centro cultural, situado en la madrileña calle de Alcalá, y se dirigieron  directamente al salón de actos, en la planta inferior. Permanecieron en la  librería apenas un minuto e iban, excepto uno, a cara descubierta. Allí  comenzaron a empujar a los asistentes, hasta situarse en el estrado, donde  arrancaron la senyera que presidía el acto y exhibieron banderas de España y de  partidos ultraderechistas.

Además, los asaltantes rompieron las lunas del local, tiraron las estanterías  y arrojaron gases lacrimógenos, según testigos presenciales y la confirmación  posterior de la Policía.

Al salir, según los testigos, golpearon a un joven y forcejearon con otra  persona, mientras que otros asistentes recibían empujones, entre ellos el  diputado de CiU Josep Sánchez Llibre, quien se había encarado con los  asaltantes.

Entre los asistentes al acto, convocado por el delegado de la Generalitat en  Madrid, Josep Maria Bosch, estaban, entre otros, varios diputados y el senador  del PNV Iñaki Anasagasti.

Fuente: «La Vanguardia».

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