Condenan a Bankia a indemnizar con 430.000 euros a afectado por preferentes

El Juzgado de Primera Instancia número 11 de Valencia ha condenado a  Bankia Banca Privada SAU a indemnizar con más de  430.000 euros a un usuario por los «daños y perjuicios» derivados de la  actuación realizada por Caja Madrid por la adquisición de  participaciones preferentes.

La sentencia, hecha pública hoy por la asociación de consumidores  Avacu, señala que la entidad financiera incumplió «de forma  esencial» el contrato de prestación de servicios de asesoramiento en materia de  inversión e intermediación, al no facilitar al usuario la información sobre el  funcionamiento y los riesgos de los contratos de adquisición de participaciones  preferentes suscritos.

Además, el fallo destaca la existencia de «mala práctica de la parte  demandada conforme a la normativa» existente, y la «concurrencia de vicio en el  consentimiento determinante de un error esencial y excusable de lso contratos de  participaciones preferentes imputables a la parte demandada».

Por ello, Bankia debe indemnizar al usuario con la suma de 430.294,58 euros,  que corresponde, principalmente, a las comisiones cobradas, la diferencia entre  el importe invertido y la cantidad recuperada y los intereses y comisiones  cargados en la cuenta de crédito.

Fuentes de Bankia han señalado a Efe que el cliente formalizó la compra de  participaciones preferentes «de otras entidades» a través de Bankia Privada «por  voluntad propia y en un momento de excelente calidad crediticia».

Posteriormente, ese cliente las vendió en el mercado secundario y con  pérdidas «en contra de la recomendación de Bankia Privada», han añadido.

La sentencia, contra la que cabe recurso, ha sido ganada por el gabinete  jurídico de la Asociación Valenciana de Consumidores, entidad que en lo que va  de año ha atendido a más de 1.200 personas afectadas por las participaciones  preferentes y obligaciones subordinadas.

Según señala Avacu en un comunicado, se trata de «reponer al actor en el  estado que se hallaba antes de incurrir en el error esencial y excusable del que  arranca su pretensión y que se declara probado».

Las participaciones preferentes se enmarcan en la legislación relativa al  Mercado de Valores, la cual establece que es un producto de alto riesgo, por lo  que para su contratación exige, de las entidades que proporcionan este tipo de  productos, un deber de información óptimo a sus clientes en todo momento.

También exige a estas entidades comportarse con diligencia y transparencia en  interés de sus clientes, información que debe desplegarse con carácter previo y  con las características señaladas por la ley.

La consecuencia de que se infrinja el deber de información sobre el  funcionamiento y riesgos del producto puede producir un consentimiento no  informado, según Avacu.

La sentencia concluye que no existió esa información previa por parte de la  entidad hacia el usuario, por lo que declara nulos los contratos suscritos y  obliga a pagar dicha indemnización.

Fuente: «La Vanguardia».

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