Aprobada la moción que obliga al Govern a recuperar el impuesto de Sucesiones en las próximas semanas

El Parlament ha aprobado este jueves una moción de ERC en la que se insta al Govern a implantar  los nuevos impuestos pactados con CiU «en el  marco del actual ejercicio presupuestario«, lo que obligará al  ejecutivo de Artur Mas a reintroducir el impuesto de  sucesiones en las próximas semanas.

La moción, que ha contado con los votos favorables de CiU, ERC y PSC,  ICV-EUiA y CUP y los contrarios de PPC y Ciutadans (C’s), comporta que el  impuesto de sucesiones y donaciones vuelva a estar vigente en Catalunya para las  rentas más altas, lo que significa que únicamente deberán pagarlo entre el 6 y  el 8% de la población.

El texto también implica que el ejecutivo catalán debe aprobar antes de las  vacaciones de verano los impuestos de transmisiones patrimoniales -ya decidido-,  sobre los pisos desocupados, sobre las actividades altamente contaminantes, y  sobre los grandes establecimientos comerciales.

Una vez aprobados por parte del Govern los nuevos impuestos, sólo quedarán  pendientes de establecerse otros dos tributos previstos en el acuerdo de  legislatura CiU-ERC, la euroviñeta para transporte de mercancías por autopista y  un impuesto sobre bebidas edulcorantes.

En un punto adicional de la moción que también ha sido aprobado se insta al  Govern a «implementar con carácter inmediato» el impuesto sobre los depósitos en  las entidades de crédito, de acuerdo con el levantamiento de la suspensión de  este gravamen decidida por el Tribunal Constitucional.

Ha defendido la moción el diputado de ERC Pere Aragonès, que después de pedir  «un nuevo consenso para incrementar los ingresos de la Generalitat y así reducir  los recortes presupuestarios», ha estimado en como máximo unos 800 millones de  euros los ingresos que obtendrá la Generalitat con los nuevos tributos.

El PSC ha aprobado casi todo el texto de la moción pero se ha abstenido en el  punto concreto en que «se reclama al Estado que fije con carácter inmediato un  objetivo de déficit que permita presentar un proyecto de ley de Presupuestos que  garantice los servicios públicos del estado del bienestar».

Según su portavoz parlamentario, Maurici Lucena, aunque su partido está de   acuerdo en los nuevos impuestos considera que la moción representa «una  tomadura de pelo masiva, porque ERC intenta blanquear la mala conciencia por no  aprobar los Presupuestos».

Desde CiU, Ferran Falcó ha reprochado al PP que no quiera apoyar los nuevos  impuestos catalanes, mientras el ejecutivo de Mariano Rajoy ha subido todos los  impuestos estatales, y ha atribuido su postura a «un intento de ahogar el  autogobierno de Catalunya, y de paso, el derecho a decidir del pueblo  catalán».

Falcó ha dicho que suscribía la afirmación del líder de UDC, Josep Antoni  Duran Lleida, de que para CiU recuperar el impuesto de sucesiones «es como  arrancarle una muela», pero ha añadido: «Lo que nos hace más daño no es  arrancarla, sino tenerla que perder para pagar la herencia recibida y el déficit  fiscal al que nos somete el Estado».

Por parte del PPC, José Antonio Coto ha acusado al conseller de Economía,  Andreu Mas-Colell, de «sufrir bipolaridad económica», porque «volverá a  reintroducir el impuesto de sucesiones por exigencia de ERC, es un nuevo  trágala, una nueva factura».

Josep Vendrell, de ICV-EUiA, ha opinado que el texto «es una expresión del  desgobierno en el que estamos instalados» pero se ha mostrado de acuerdo en que  la Generalitat genere nuevos ingresos, mientras que Isabel Vallet, de la CUP, ha  reclamado que todos los tributos tengan una «carga redistributiva», de forma que  sólo paguen más los ciudadanos que más tienen.

El portavoz de Ciutadans (C’s), Jordi Cañas, ha preguntado al conseller  Andreu Mas-Colell y al diputado Pere Aragonès «¿hasta cuándo abusarán de nuestra  paciencia?, porque no estamos dispuestos a aceptar que hagan pasar ‘leyes de  acompañamiento’ en una moción».

Dos enmiendas de PSC e ICV-EUiA, en las que se manifestaba el desacuerdo con  la propuesta de reducir los tributos que pagan los casinos para favorecer la  instalación del proyecto Barcelona World, no ha han sido aceptadas por ERC, por  lo que no han sido votadas.

Fuente: «La Vanguardia».

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